
La técnica es la óptima aplicación de la fuerza (González Badillo, J.J.)
Entrenamiento y Escalada: Pequeños extractos de Ciencia

Es difícil optimizar el aprendizaje de un deporte si el deportista no posee la energía necesaria, si no está convencido de que es posible alcanzar el objetivo marcado, si no manifiesta junto a la inteligencia motriz, la inteligencia emocional que le permite soportar horas de entrenamiento, que le dota de un robusto autoconcepto, que le permite comprender que la fuerza está en verse cada vez mejor y que el fracaso surge cuando "superar a los demás" es la única meta en el deporte. (Ruiz Pérez y Sánchez Bañuelos, 1997)
Fortaleza interior, resistencia psicológica y un aprendizaje del optimismo. Según Seligman (1991), cuando el deportista ha aprendido a ser optimista, se genera en él una fuerte expectativa de que las cosas irán bien a pesar de los contratiempos y de las frustraciones que puedan surgir. Contrariedades, que por otra parte, son elementos connaturales del proceso de llegar a ser excelente en el deporte (Ruiz y Bañuelos, 1997 )
De Geus y col. (2006) sometieron a 15 escaladores a un estudio comparativo que consistía en escalar 4 vías a flash de igual dificultad y longitud, pero con diferente grado de desplome y dirección de desplazamiento (una ascendente en desplome, otra ascendente en muro vertical, otra en travesía en techo y otra en travesía en muro vertical), mientras registraban los valores de frecuencia cardíaca, consumo de oxígeno, concentración de lactato sanguíneo y esfuerzo percibido.
Las adaptaciones fisiológicas al entrenamiento son específicas a los músculos utilizados; y a la velocidad , ángulo articular, tipo de contracción, amplitud del movimiento y sistemas de energía empleados (ACSM, 2002; Kraemer y Ratamess, 2004; Kraemer y Fleck, 2007).